domingo, 26 de junio de 2011

Adi, maite zaitut!!

Datos Técnicos:
Fecha: 26-06-2011
Actividad: Montaña.
Cimas: Adi (1458m.)
Hora: 11:56
Lugar de Salida: Alto de Urkiaga. Ruta.
Duración: 4:28
Distancia: 8,7km
Ascenso Acumulado: 568m.

Ortofotografía con Google Earth:

Mapa topográfico:

Perfil de alturas:

Descripción de la ruta:


Este reportaje tiene un significado especial para mi. Nunca antes había estado en el monte Adi, y aunque habitualmente no viene conmigo, esta vez quería que mi novia Adirane, me acompañara. Quería darle una sorpresa en la cima del monte que tiene su nombre (todo el mundo le llama por el diminutivo de Adi).

Aunque ya habíamos hablado de nuestra futura boda del año que viene, y habíamos ido el fin de semana a Donosti para celebrarlo, quería hacer algo especial y poco habitual para entregarle el anillo, y me pareció buena idea el hacerlo en la cima del monte que lleva su nombre. Quizás este sitio tenga mas significado para mi que para ella, ya que yo quería unir en ese momento mi gran afición y nuestra pequeña familia (de momento nosotros dos y Oker), y a pesar de su momento de sufrimiento en la ultima rampa para llegar a la cima, espero que ella también lo recuerde como un sitio y un momento especial, y sobre todo diferente a lo habitual.

Adi  no es muy amiga de ir al monte, y si bien un paseíto corto por el llano le gusta, en cuanto la cosa se pone tiesa, dice que eso no es para ella, y se suele quedar esperando, pero esta vez no iba a ser así, iba a tener que subir a la cima si quería su esperado regalo!!

Es por esto que elijo la ruta mas corta, y aparentemente mas fácil, así que iniciamos la ruta en el alto Urkiaga, donde tenemos una gran explanada para dejar el coche.

El comienzo de la ruta es cómodo, alternando tramos de pista y senda, y siguiendo en todo momento marcas de GR.

A pesar del calor, en los primeros metros y como suele ser habitual, Oker se nos adelanta constantemente y se nos queda mirando como diciéndonos "Venga, que vais muy despacio!!!"

Durante el camino, varios postes nos indican el camino a seguir.

Es un día muy caluroso de verano, pero de momento, bajo el manto boscoso, vamos bien.

En cuanto el camino coge un poco de pendiente, Adi ya me empieza a preguntarme cuanto falta. Intento suavizarlo un poco, ya que aunque no conozco la zona, por el relieve del mapa ya se, que aunque no muy larga, la ultima rampa es dura.

Oker, con sentimientos encontrados, por una parte ganas de correr por el monte, pero por la otra, pararse a la fresca para refrigerar un poco.

Pasada esta cerca, salimos del bosque y llegamos a Adipeko lepoa, desde donde ya vemos la cima del Adi.

Adi ya se empieza a poner nerviosa con el tramo que queda, así que le digo hacerlo por partes, y aprovechamos los restos del bunker para hacer la primera parada.

Foto después de comer y beber algo.

Aprovecho para sacar esta panorámico hacia el valle.


Adi, que cualquier otro día se hubiese quedado tranquilamente a esperarme, aunque hoy no puede ser así.

Una mirada a la dura rampa que nos queda.

Oker, que aprovecha la mas mínima sombra para descansar, mientras nos espera.

Aprovecho, mientras espero, a sacar esta foto a la incansable mariquita, que no es capaz de parar ni un segundo, para que le pueda sacar una foto.

Por un momento, Adi dice que ya no sube mas, que me espera abajo, y entonces le digo que descanse, que suba a su ritmo, y que no tenemos ninguna prisa, y me voy un poco para arriba para así dejarla mas tranquila, ya que no le gusta que vaya a su lado metiéndole prisa (aunque no le diga nada).

Superada la rampa mas dura, ahora solo queda seguir por la arista, ya con poca pendiente, hasta la cima.

Últimos metros.

Oker, aquí mas a gusto, ya que corre una agradable brisa.

Panorámica desde la cima.

Adi, junto al viejo buzón.

Oker, como no puede ser de otra manera, mendigando un poco de comida.

Foto del buzón.

Adi, con los resto del vértice geodésico, tras ella.

Y ahora mi turno.

Panorámica desde la cima.

En la cima se está de maravilla, y una vez descansado un rato, pues le doy a Adi su merecido premio, y se le olvida el sufrimiento de subida.

Autofoto en la cima.

Ultima foto y salimos sin prisa para abajo. Esta vez bajaremos por la otra vertiente, que parece que tiene algo menos de pendiente.

Aunque algún tramo tiene bastante piedra y es algo mas incomodo.

Tras bajar un rato, cogemos un sendero a media ladera, que nos llevará a Adipeko lepoa en suave bajada.

Llegando a Adipeko lepoa, con la cima del día detrás.

Y por ultimo, nos quedan unos dos kilómetros, por el bosque de esta mañana, por donde avanzamos rápido, e incluso veremos un ciervo, que despertará los instintos de caza de Oker, quien nos abandonará unos 10 minutos, en busca del rastro.
Y este ha sido el relato de una pequeña salida, que guardo con cariño especial, y que espero que sea el inicio de un camino de larguísimo recorrido.


jueves, 2 de junio de 2011

Peña Montañesa, la fortaleza casi infranqueable de Aínsa.

Datos Técnicos:
Fecha: 2-6-2011
Actividad: Montaña.
Cimas: Peña Montañesa (2294m.)
Hora: 7:49
Lugar de Salida: Inmediaciones del Monasterio de San Victorián. Ruta.
Duración: 4:59
Distancia: 10,63km
Ascenso Acumulado:  1230m.

Ortofotografía en Google Earth:

Mapa topográfico:

Perfil de alturas:

Descripción de la ruta:

Después de la jornada de ayer en el Petit Astazou, y tras hacer noche en el refugio de Pineta, esta vez con madrugon dentro de lo normal, no alejamos un poco del macizo pirenaico en busca de la silueta inconfundible de Peña Montañesa.

Es una cima que la tenía en mente desde 2006, cuando pase bajo sus murallas en la Transpirenaica en BTT, y tras el duro día de ayer, era una buena jornada mas light, para después poder volver tranquílamente a casa.

La ruta parte de un pequeño apartadero, junto a un cartel informativo, en la carretera local de Oncins al Monasterio de San Victorián.

Nos toca retroceder unos pocos metros, hasta el cartel informativo, donde parte la senda hacía Peña Montañesa.

Observando el cartel, junto con la senda que vamos a coger. La verdad que una vez en la senda, no hay perdida posible.

En cuanto cogemos un poco de altura, saco esta panorámica, a la zona sur, la menos escarpada del macizo.

Un zigzagueante sendero, nos llevara por el medio de un tupido bosque bajo, hacía el único paso que nos permite franquear los grandes cortados.

El sendero es cómodo, y ganamos altura rápidamente.

Joseba, con las afiladas agujas calizas tras él.

Pequeña cima existente junto al monasterio de San Victorian.

Por momentos el sendero se estrecha.

Flanquearemos las paredes verticales a través del barranco que desciende por su izquierda.

Es curioso como la vegetación va engulliendo el karst.

Superando la zona del barranco.

Salimos del barranco y llegamos a este pasto. El sendero sigue recto para dar un rodeo, pero hay la posibilidad de atajar, por un pequeño resalte en la pared de la derecha.

Este curioso indicador nos indica el atajo.

Joseba superando el pequeño resalte.

Encaminándome al resalte, con el Embalse del Mediano al fondo.

A partir de ahora abandonamos el bosque. Este tramos va sobre una karst devorado por la vegetación, y la parte final, ya iremos directamente sobre el karst.

No hay perdida posible, ya que el sendero es evidente, y además, numerosos hitos decoran el camino.

Panorámica hacia el Embalse del Mediano.

Desde aquí, ya observamos nuestro objetivo.

El desnivel hacia el valle es tremendo, con unos cortados de vértigo.

Joseba, con Peña Montañesa al fondo.

En el recorrido de vuelta, volveremos vamos los primeros cortados.

Llegados a este punto, abandonamos el sendero mas evidente, para buscar un pequeño sendero mas alto, para ganar así la cima por su collado sureste.

Accederemos al collado, por la pedrera existente entre Peña Montañesa y la pequeña cima en primer plano.

Una mirada atrás, al sendero recorrido.

Ahora nos toca afrontar las duras rampas de esta pedrera.

Sorprendemos a un sarrio, el cual sale corriendo ante nuestra presencia.

Vistas a la prolongación de la Sierra Ferrera.

El sarrio, que ahora, nos vigila desde la lejanía.

Últimos metros antes de la cima.

Ya esta hecho!!

Foto del buzón.

Y foto de cima, con las nubes sobre Ordesa.

Panorámica a este. Sin duda la bajada por ese valle, fue mi tramo preferido de la Transpirenaica en BTT.

Las nubes tapan Monte Perdido y sus vecinos.

Panorámica al sur.

Y otra hacía las Tres Sorores, semicubiertas por las nubes.

Para la bajada cogemos otro sendero, a través de una pedrera, que va en dirección sur, con idea de así conseguir hacer una ruta semicircular por debajo de los cortados.

Joseba peleándose con el pedregal.

Una vez superada la pedrera, una mirada atrás, al descenso realizado.

Ahora cogeremos el sendero que sale a media altura por la izquierda.

Ahora, el camino es bastante mas cómodo.

La idea es buscar un sendero que discurre bajo las paredes de roca.

Joseba, con Peña Montañesa tras él.

En este punto, abandonamos el sendero evidente, el cual enlaza con el abandonado esta mañana, para coger otro que señala como "Faixada Alta", que entendemos hace referencia a la faja que queremos coger.

A tramos el camino esta bastante cerrado, pero no es la típica faja colgada de la pared, aquí hay anchura y la caída no es repentina, por lo que en ningún momento se pasa vértigo.

La senda discurre justo bajo los cortados.

Este camino de vuelta, nos permite hacer una semicircular, que le da mas intereses, si cabe , a la ruta.

Otras dos panorámicas  hacía atrás.


Tras varias curvas y contracurvas, no acercamos a la salida de la faja.

Joseba, por el tramo de sendero que nos devuelve a los prados de altura.

Aquí estoy yo en busca del sendero de esta mañana, del cual nos separan 50 metros.

Tras superar el resalte, solo nos falta bajar por el barranco, y después por el bosque, hacia el coche.

Una ultima mirada atrás, hacía la zona por la que se consigue acceder a la zona alta de la sierra.


Bonita excursión, sobre todo por que me ha traído muy bueno recuerdos, de la zona mas bonita de la Transpirenaica en BTT. La única pega las nubes que nos han impedido disfrutar de unas vista magnificas sobre Monte Perdido, pero la proxima vez que vayamos a esta zona de los Pirineos, ya miraremos esta cima con la satisfacción de tenerla ascendida.