domingo, 5 de febrero de 2012

Butreaitz y Tellakaskueta, esqui de primera a un paso de casa.

Datos Técnicos:
Fecha: 3-2-2012
Actividad: Esquí de montaña.
Cimas: Butreaitz (1321m.) y Tellakaskueta (1179m.)
Hora: 8:46 h.
Lugar de Salida: Santuario de Aránzazu. Ruta.
Duración:  3:46 h.
Distancia: 10,88 km.
Ascenso Acumulado: 1083 m.
Track en Wikiloc.

Ortofotografía con Google Earth:

Mapa topográfico:

Perfil de alturas:

Descripción de la ruta:
Aprovechando que tenemos Euskadi vestida de blanco, no se puede desaprovechar la oportunidad de esquiar por estas tierras, y tras un par de e-mails cruzados con Joseba, decidimos que puede ser una buena opción el ir hasta Aránzazu.

Comenzamos la ruta, por una pista que parte poco antes de llegar al parking, por lo que una vez equipados, tenemos que retroceder hasta ella.

El cielo no nos promete nada bueno, pero esperamos que aunque del frio no nos libre nadie, que por lo menos, veamos por donde vamos.

Vamos abriendo huella por la pista, donde hay gran cantidad de nieve acumulada por el viento.

Enlazamos con parte del sendero adaptado a personas con movilidad reducida.

Encontramos a este pajarillo posado plácidamente sobre la valla (aunque sea una figura de metal).

Hoy vamos forrados de ropa hasta arriba, ya que la previsión de frío es muy grande, aunque finalmente no será para tanto, e incluso pase calor subiendo.

Joseba en su primera esquiada de la temporada.

En el cruce de caminos, tomamos el que va hacia el Butreaitz.

Durante un rato vamos protegidos del viento, por los árboles cubiertos de merengue.

Finalmente el prado se abre, y vamos trazando huella por donde mas cómodo nos va pareciendo.

Sierra de Elgea al fondo.

Llegamos a una zona con varios refugios.

Panorámica hacia el valle.

Refugio, mas de cerca.

Por detrás del ultimo refugio, nuestra primera meta, Butreaitz.

Joseba durante la subida.

La cima se encuentra entre las nubes.

Aunque el cuerpo va caliente bajo la ropa, el frío en la cara es tremendo.

Oker, al que poco parece importarle el frío o las nubes.

Panorámica hacia el valle.

Los árboles se encuentrar helados.

El último tramo, la pendiente se acentúa, y trazamos unas grandes zetas para suavizarla.
Otro bonito árbol.

Atravesamos una pista, en la cual, el viento ha acumulado con curiosas formas, gran cantidad de nieve.

Bonita estampa invernal.

Ultimos metros antes de la antecima, donde nos quitaremos los esquíes. Aqui ya nos vemos devorados por las nubes.

Ultimo tramo, ya sin esquíes, antes de llegar a Butreaitz.

Oker, es el primero en llegar.

Joseba en los últimos metros.

Foto de cima, junto al helado buzón.

Buzón en detalle.

Joseba, intentando sacar alguna foto.

Sin tiempo que perder, bajamos hasta la antecima, nos calzamos los esquíes, y comenzamos a bajar por la disfrutona pendiente.

Joseba, cogiendo confianza en los primeros giros de la temporada.

Oker, esperándome mas abajo, junto a Joseba.

Joseba ya se va soltando.

Son varios los esquiadores con lo que nos cruzamos durante el descenso, ya que parece que nosotros hemos sido los mas madrugadores.

Todavia es pronto, así que cambiamos de rumbo, dirección a Artzanburu.

Tras una pequeña primera subida por el bosque, llegamos a este precioso claro.

Una verdadera delicia el foquear por este bosque.

Joseba, siempre sonriente.

Oker, que algo ha oido, y esta mirando a ver que es.

Ultimos metros antes de salir del bosque.

Una vez fuera del bosque, ya solo nos quedan unos metros hasta la cima de Tellakaskueta.

Pero vemos como aqui la nieve cambia, y pasa de un riquísimo polvo, a una zona totalmente helada.

Además, ahora que no estamos al abrigo de los árboles, nos castiga una tremenda ventisca.

Aunque es muy racheada, y lo mismo que viene se va.

Foto en la segunda cima del día, Tellakaskueta.

Y también yo, en la cima.

En este punto, valorando la hora que es, y el estado de la nieve en esta zona, decidimos no seguir hasta Artzanburu, ya que igual se nos alarga demasiado la vuelta, y además no vamos a poder disfrutar del descenso, por el hielo existente. Así que apretamos botas y fijaciones y para abajo!!

Oker, que en cuanto nos ve ponernos en marcha, se pone también como una moto.

Aunque el primer tramo del descenso, en el claro, la nieve esta helada, pronto entramos en el bosque, donde la nieve mejora, y donde disfrutamos como niños.

Pero pronto se acaba lo bueno y llegamos de nuevo al claro.
Precioso lugar.

Vistas de la primera subida de la mañana.

Oker, con Kurutzeberri al fondo.

Detalle de la cima de Butreaitz.

Joseba, con Artzanburu tras él.

Oker, con los bigotes helados.

Llegamos al cruce de la mañana, y solo nos falta bajar,  haciendo un pequeño ski-cross, hasta el coche, por la pista de subida entre nieve, ramas, piedras... y el último tramo decidimos hacerlo andando.
Un verdadero lujo el haber tenido esta bonita esquiada tan cerca de casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario